Buceador herido tras la supuesta explosión de un cilindro de buceo frente a Procida, Italia
Un buceador de 60 años resultó herido después de que, según se informa, una botella de buceo se rompiera a bordo de una lancha neumática rígida frente a la costa de la isla italiana de Procida el 6 de septiembre de 2026.
Según la agencia de noticias italiana ANSA, el incidente ocurrió mientras la embarcación se encontraba frente a Punta Pizzaco. Una primera reconstrucción de los hechos indica que una botella de buceo falló de repente con una fuerte explosión, y al parecer la fuerza del impacto lanzó al buceador al mar.
Al buceador, que vive en la provincia de Nápoles, lo sacaron del agua y lo subieron a bordo de la embarcación hasta Marina Grande, donde ya lo esperaba el personal médico de urgencias.
ANSA informó de que se mantuvo consciente tras el incidente, pero sufrió lesiones faciales y un traumatismo abdominal grave. En un primer momento lo llevaron al hospital de Procida para hacerle unas pruebas, antes de que los médicos organizaran un traslado urgente en helicóptero a Nápoles para que recibiera tratamiento adicional. A pesar de que el traslado se realizó con la máxima prioridad de emergencia, los informes iniciales indicaban que no se creía que su vida corriera peligro.
Investigan la causa del fallo del cilindro
Las autoridades han abierto una investigación para esclarecer la secuencia exacta de los hechos y averiguar por qué falló la botella de buceo.
El informe inicial describe el incidente como la rotura o explosión repentina de una botella de buceo, pero aún no hay conclusiones oficiales que determinen qué parte del equipo falló ni cuál fue la causa del fallo.
Por el momento no hay información confirmada que indique si el incidente se debió a daños estructurales en el propio cilindro, a corrosión, al conjunto de válvulas, a los procedimientos de llenado, a la exposición al calor, a una presión excesiva o a algún otro factor.
Hasta que los investigadores hagan públicos sus resultados, sería prematuro achacar el incidente de Procida a ningún defecto concreto del equipo ni a ningún problema de mantenimiento.
Seguridad de los cilindros de buceo
Aunque los fallos graves en las botellas de buceo son poco frecuentes, estas contienen gas respirable a muy alta presión y requieren una inspección, un mantenimiento, un llenado, un almacenamiento y una manipulación adecuados.
Divers Alert Network recomienda a los buceadores que presten atención a la corrosión externa, abolladuras, arañazos, daños en las válvulas y otros signos de deterioro mecánico. Una botella que presente daños sospechosos debe retirarse del servicio y ser revisada por un inspector cualificado, en lugar de seguir utilizándola solo porque su inspección periódica siga siendo válida.
La corrosión interna es otro motivo de preocupación, ya que puede que no se vea desde fuera.
La Agencia de Salud y Seguridad del Reino Unido advierte de que la entrada de agua en una botella de buceo puede provocar corrosión interna y debilitar la estructura de la botella. Recomienda hacer una inspección interna antes de rellenarla siempre que haya motivos para creer que pueda haber entrado agua en la botella, incluso después de haberla vaciado bajo el agua.
La compatibilidad e instalación de las válvulas también son importantes. La HSE ha documentado incidentes en los que la incompatibilidad entre las roscas de las válvulas y las bombonas provocó que las válvulas salieran disparadas de las bombonas a presión. Recomienda que las válvulas de las bombonas las instale personal cualificado, utilizando los componentes adecuados y siguiendo las instrucciones del fabricante.
Los buceadores también deben asegurarse de que las botellas estén bien sujetas durante el transporte y mientras estén a bordo de las embarcaciones, para evitar que se caigan o se dañe la válvula.
Los requisitos de inspección varían según el país y el tipo de botella, así que los buceadores deben seguir la normativa local vigente, las instrucciones del fabricante y los requisitos de inspección reconocidos, en lugar de basarse en un único intervalo de inspección válido para todo el mundo.
La investigación continúa
El incidente de Procida pone de manifiesto la gravedad que puede alcanzar un fallo técnico en una botella de buceo a presión, aunque aún se desconoce la causa.
Habrá que esperar a los resultados de la investigación para poder sacar conclusiones sobre qué provocó el fallo del cilindro y si algún factor relacionado con el equipo, el mantenimiento, el llenado o la manipulación contribuyó al accidente.
Noticia en desarrollo: Diventures actualizará este artículo si las autoridades italianas dan a conocer más información confirmada sobre la causa del fallo de la botella o el estado del buceador.







