Accidente de buceo de la Armada Española: un informe eleva a 12 los afectados mientras un juez investiga una posible contaminación por gas
Nuevas informaciones han cambiado sustancialmente el panorama del accidente ocurrido el 16 de septiembre en el Centro de Buceo de la Armada Española en Cartagena. Mientras la Armada confirmó inicialmente ocho heridos, una investigación publicada el 22 de septiembre afirma que 12 personas se vieron afectadas, diez necesitaron hospitalización y cuatro oficiales se encuentran en estado muy grave. Un juez militar también investiga una posible contaminación relacionada con equipos utilizados durante el ejercicio de entrenamiento.
ACTUALIZACIÓN, 22 de septiembre de 2026: Este artículo ha sido actualizado ampliamente tras la publicación de nueva información sobre el número de personas afectadas, la secuencia de los hechos, una posible contaminación durante el entrenamiento, el estado médico de varios oficiales y la apertura de una investigación judicial militar.
Un grave accidente ocurrido durante un entrenamiento de buceo en el Centro de Buceo de la Armada, en Cartagena, se ha convertido en una investigación compleja marcada por cifras contradictorias de víctimas, varios oficiales en estado crítico, preguntas sobre un ejercicio en agua fría y acusaciones de que los investigadores habrían encontrado dificultades para obtener información.
El incidente ocurrió el 16 de septiembre en el Centro de Buceo de la Armada, situado en la Estación Naval de La Algameca, en Cartagena.
La Armada Española confirmó inicialmente que ocho de sus efectivos habían resultado heridos durante una actividad realizada en el complejo hiperbárico del centro. Dos tenían inicialmente un pronóstico reservado, otros cinco presentaban lesiones leves y permanecían en observación, mientras que una persona ya había recibido el alta.
La Armada informó además de la apertura de una investigación para determinar las circunstancias del accidente.
Para el 18 de septiembre, información procedente del Ministerio de Defensa indicaba que cuatro efectivos seguían ingresados en unidades de cuidados intensivos. Dos mantenían un pronóstico reservado y otros dos permanecían en cuidados intensivos para una vigilancia y observación más estrechas.
Otros tres heridos recibieron el alta ese día, además de la persona que ya había abandonado el hospital el 16 de septiembre.
Sin embargo, una investigación detallada publicada por Infobae España el 22 de septiembre presentó una versión sustancialmente diferente de lo ocurrido.
Un nuevo informe afirma que 12 personas resultaron afectadas
Según Infobae, 12 personas se vieron afectadas durante el ejercicio, y no ocho como había anunciado inicialmente la Armada.
La publicación asegura que diez de las doce necesitaron hospitalización y que cuatro oficiales se encuentran en estado muy grave.
Estas cifras todavía no han sido confirmadas mediante un nuevo comunicado público de la Armada Española o del Ministerio de Defensa.
Esto crea una discrepancia importante que aún no ha sido resuelta.
La información oficial y los reportes basados en fuentes de Defensa han hecho referencia de forma consistente a ocho personas heridas. Infobae, citando fuentes próximas a la investigación y a las familias, habla de 12 personas afectadas.
Hasta que las autoridades publiquen una versión actualizada, Diventures considera que ocho heridos es la cifra confirmada oficialmente, mientras que las 12 personas afectadas deben seguir tratándose como una información relevante publicada por medios, pero todavía no confirmada independientemente por la Armada.
Los primeros buzos habrían sufrido problemas casi inmediatamente
La investigación publicada el 22 de septiembre también modifica la comprensión de dónde y cómo pudo comenzar el accidente.
La información inicial de la Armada señalaba que el incidente ocurrió mientras se realizaba una actividad en el complejo hiperbárico. Algunos medios españoles fueron más allá en las primeras horas y mencionaron la posibilidad de un fallo relacionado con una cámara hiperbárica.
Infobae, sin embargo, afirma que los oficiales, de entre 26 y 33 años, participaban en un ejercicio dentro de una piscina de entrenamiento del centro.
Según el informe, el ejercicio pretendía reproducir condiciones exigentes asociadas al buceo profundo y en aguas frías.
Infobae asegura que la primera pareja de buzos entró en la piscina y comenzó a experimentar problemas graves casi inmediatamente.
Otros buzos e instructores se habrían dado cuenta de que algo no iba bien.
Más buzos entraron entonces en el agua para intentar ayudar a los dos primeros, pero, según el medio, comenzaron a sufrir problemas similares.
Infobae describe pérdida de conocimiento y dificultades respiratorias entre algunas de las personas afectadas.
La secuencia descrita, en la que algunos de quienes entraron para ayudar también desarrollaron síntomas, se ha convertido en uno de los elementos importantes de la investigación.
La Armada Española no ha confirmado públicamente esta reconstrucción detallada.
Los investigadores estudian una posible contaminación
Uno de los elementos más importantes de la nueva información se refiere a una posible contaminación relacionada con equipos utilizados durante el entrenamiento.
Según Infobae, se utilizaban equipos para enfriar el agua de la piscina con el objetivo de reproducir condiciones de agua fría.
La publicación afirma que el sistema de refrigeración utiliza un tipo de gas descrito de manera general como perteneciente a la familia de los halocarbonos, y que los investigadores están examinando si un problema relacionado con ese sistema pudo contaminar el entorno de entrenamiento.
Infobae también recoge la hipótesis de que, si la sustancia utilizada por el sistema se encontraba en mal estado y entró en el agua, los buzos podrían haber estado expuestos alrededor de la zona de la boca y de su equipo de buceo.
Esta explicación procede de la investigación periodística de Infobae y no debe interpretarse como una explicación técnica demostrada del accidente.
Hasta el momento no se ha publicado ningún análisis toxicológico que identifique un contaminante concreto.
Tampoco existe confirmación oficial sobre qué sustancia, si la hubo, pudo estar presente, cuál era su concentración, cómo se produjo la exposición o si el propio gas respirable utilizado por los buzos estaba contaminado.
Tampoco se ha establecido oficialmente que el sistema de refrigeración sufriera una avería.
La posible contaminación sigue siendo, por tanto, una hipótesis bajo investigación.
El juez solicita los registros de mantenimiento
Infobae informa de que el Juzgado Togado Militar número 14 de Cartagena, con sede en Valencia, se ha hecho cargo de una investigación judicial sobre el accidente.
Según fuentes judiciales citadas por el medio, se han iniciado diligencias y los primeros indicios apuntarían a una causa accidental.
El juez estaría examinando el estado de los equipos relacionados con la refrigeración de la piscina de entrenamiento y habría solicitado sus registros de mantenimiento.
Esos documentos podrían ser relevantes para determinar si una avería del equipo, un problema de mantenimiento, un episodio de contaminación u otro mecanismo contribuyeron al accidente.
Por el momento no se ha anunciado ninguna conclusión.
Infobae publica acusaciones sobre posibles obstáculos a la investigación
El informe del 22 de septiembre también contiene una grave acusación relacionada con la investigación judicial.
Infobae, citando fuentes judiciales, afirma que algunos mandos de la Armada habrían puesto obstáculos a los intentos del juez militar de investigar el accidente.
La publicación asegura específicamente que el juez llegó a considerar la posibilidad de ordenar la detención del oficial al mando del centro si continuaban los supuestos obstáculos.
Diventures no ha localizado una resolución judicial pública que confirme que se dictara formalmente una orden de detención, y Infobae tampoco informa de que el responsable del centro haya sido detenido.
Tampoco existe una resolución judicial que establezca que algún miembro de la Armada haya cometido una infracción.
Por ello, esta información debe entenderse específicamente como una acusación atribuida por Infobae a fuentes judiciales, y no como un hecho establecido por un tribunal.
Las familias estarían pidiendo respuestas
Infobae también cita a una fuente familiar no identificada que expresó preocupación tanto por el estado de los oficiales heridos como por las informaciones sobre las dificultades surgidas durante la investigación judicial.
Según la publicación, las familias quieren conocer qué ocurrió durante el ejercicio y aclarar las circunstancias que rodean la investigación.
Las declaraciones familiares fueron realizadas de forma anónima.
Se informa de cuadros neurológicos muy graves
La nueva investigación también incluye información médica considerablemente más grave que la comunicada oficialmente hasta ahora.
Infobae cita a un familiar que afirma que uno de los oficiales se encuentra en un estado neurológico extremadamente grave, descrito por la fuente como una situación con prácticamente ninguna actividad cerebral.
El medio también informa de que otros dos oficiales se encuentran en coma inducido médicamente y que un cuarto permanece en cuidados intensivos.
Estos detalles médicos específicos no han sido confirmados públicamente mediante un comunicado detallado de los hospitales, la Armada Española o el Ministerio de Defensa.
La información más reciente procedente de Defensa que Diventures ha podido confirmar señalaba que cuatro de los ocho heridos reconocidos oficialmente seguían en cuidados intensivos, dos con pronóstico reservado y otros dos bajo observación estrecha.
Por ello, las descripciones médicas más graves publicadas el 22 de septiembre deben seguir atribuyéndose a Infobae y a su fuente familiar.
Información contradictoria sobre las hospitalizaciones
También existe una discrepancia sobre el número de personas que necesitaron atención hospitalaria.
Infobae afirma que diez de las 12 personas afectadas necesitaron ser hospitalizadas.
Según la publicación, tres de los oficiales con cuadros más graves permanecían en el Hospital Santa Lucía de Cartagena y otro se encontraba en el Hospital Virgen de la Arrixaca, en Murcia.
El medio añade que otros cuatro buzos permanecían bajo observación médica en el Hospital Santa Lucía.
Esta información difiere de los datos del Ministerio de Defensa publicados el 18 de septiembre, según los cuales cuatro de los ocho heridos reconocidos oficialmente seguían hospitalizados en cuidados intensivos, mientras que otros cuatro ya habían recibido el alta.
Por ahora no existe una explicación oficial que concilie ambas versiones.
Las cámaras hiperbáricas podrían haberse utilizado para el tratamiento
El papel del complejo hiperbárico es otro elemento importante en la evolución de la historia.
El comunicado inicial de la Armada señaló que el accidente ocurrió mientras se realizaba una actividad en el complejo hiperbárico del centro. Posteriormente, algunos medios describieron el incidente como ocurrido dentro de una cámara hiperbárica o relacionado con ella.
La reconstrucción posterior publicada por Infobae sitúa, en cambio, el inicio del incidente en la piscina de entrenamiento.
Según el medio, las cámaras hiperbáricas del centro se utilizaron posteriormente para prestar tratamiento inicial a algunos de los afectados con cuadros menos graves.
Infobae también afirma que ese tratamiento ayudó a abordar lesiones que incluían coágulos sanguíneos.
Diventures no ha encontrado documentación médica pública que confirme esas lesiones relacionadas con coágulos ni el mecanismo que las habría provocado.
Por ello, esta información médica también debe permanecer atribuida a Infobae.
Los investigadores deberán aclarar con precisión cómo se relacionan el ejercicio en la piscina, el complejo hiperbárico y el tratamiento posterior de los heridos.
Los primeros informes mencionaron un síndrome de inmersión
Durante las primeras horas posteriores al accidente, varios medios españoles informaron de que los afectados podrían haber sufrido lo que fue descrito como síndrome de inmersión.
Cartagena Diario informó de que inicialmente se creía que seis buzos habían resultado gravemente afectados y que las primeras informaciones apuntaban a un síndrome de inmersión, aunque las circunstancias todavía no habían recibido confirmación oficial.
Otros medios españoles publicaron posteriormente la cifra actualizada de la Armada, ocho heridos, y continuaron haciendo referencia al síndrome de inmersión.
La Armada Española no ha confirmado que ese síndrome fuera el diagnóstico médico del accidente.
El término debe utilizarse, por tanto, con cautela.
Tampoco debe considerarse automáticamente equivalente a la enfermedad descompresiva.
Las emergencias relacionadas con el buceo y la exposición a presión pueden producir síntomas que se solapan, y determinar el mecanismo real requiere analizar el perfil de la inmersión, el entorno, el gas respirable, el equipo, la exposición a presión, los hallazgos médicos y otras evidencias.
Los nuevos informes sobre varios buzos que desarrollaron síntomas similares de forma sucesiva, junto con la investigación sobre una posible contaminación, significan que el síndrome de inmersión mencionado inicialmente no puede considerarse actualmente una explicación confirmada.
También se informó inicialmente de un posible fallo en una cámara hiperbárica
Otra hipótesis surgida durante las primeras horas se centró en el propio equipo hiperbárico.
Cartagena Diario informó de que la alerta inicial había hecho referencia a un posible problema relacionado con la cámara hiperbárica. El medio señaló claramente entonces que la información no había sido confirmada oficialmente.
Otros medios españoles también mencionaron durante las primeras horas la posibilidad de una exposición a algún gas o de un problema técnico relacionado con la cámara.
La Armada no anunció posteriormente que una avería en una cámara fuera la causa del accidente.
La investigación publicada por Infobae el 22 de septiembre se centra principalmente en el sistema de refrigeración de la piscina y en una posible contaminación ambiental.
Por el momento, ninguna de estas hipótesis ha sido establecida por los investigadores.
¿Qué ocurre durante una exposición hiperbárica?
Los primeros informes sobre el accidente llamaron la atención sobre la exposición hiperbárica porque la Armada describió inicialmente el incidente como ocurrido durante una actividad en su complejo hiperbárico.
Una cámara hiperbárica es un recipiente presurizado que permite exponer a sus ocupantes a una presión superior a la presión atmosférica normal.
Durante el entrenamiento de buceo, aumentar la presión dentro de una cámara puede reproducir algunos de los efectos fisiológicos relacionados con el descenso bajo el agua sin necesidad de entrar en el mar. Este tipo de ejercicio suele conocerse como inmersión seca.
Los sistemas hiperbáricos también pueden utilizarse para la recompresión médica tras determinadas lesiones relacionadas con el buceo.
Estos sistemas requieren un control preciso de la presión, los gases respirables, la concentración de oxígeno, la temperatura, las comunicaciones y los procedimientos operativos.
Entre los riesgos generales de los entornos hiperbáricos pueden encontrarse cambios inadecuados de presión, contaminación del gas respirable, exposición anormal al oxígeno, fallos mecánicos y riesgo de incendio.
Estos son riesgos generales asociados a los sistemas hiperbáricos. Actualmente no existe evidencia que demuestre que alguno de ellos causó el accidente de Cartagena.
Las nuevas informaciones también plantean la posibilidad de que las cámaras hiperbáricas fueran utilizadas principalmente como parte de la respuesta médica y no necesariamente fueran el lugar en el que comenzó el incidente.
Los síntomas en buceo pueden tener diferentes causas
La aparición de síntomas después de una inmersión o de una exposición a un entorno de presión inusual no significa automáticamente que se trate de una enfermedad descompresiva.
La enfermedad descompresiva forma parte del conjunto de trastornos conocidos como enfermedad por descompresión, junto con la embolia gaseosa arterial, pero existen otras condiciones que pueden producir síntomas similares.
Entre ellas pueden encontrarse la exposición a gas respirable contaminado, toxicidad por oxígeno, barotrauma, edema pulmonar por inmersión, aspiración de agua, exposición ambiental, eventos cardíacos y otras condiciones médicas.
Esta distinción es especialmente importante en la investigación de Cartagena porque en los primeros informes han aparecido diferentes mecanismos posibles.
Entre ellos se han mencionado síndrome de inmersión, un posible problema con el equipo hiperbárico, exposición a un gas no identificado y, más recientemente, una posible contaminación relacionada con el sistema de refrigeración de la piscina.
Ninguno de estos mecanismos ha sido establecido oficialmente como causa.
El Centro de Buceo de la Armada Española
El Centro de Buceo de la Armada es la instalación especializada de la Armada Española para buceo militar y operaciones subacuáticas, situada en la Estación Naval de La Algameca, en Cartagena.
El centro participa en la formación de buzos, reparación submarina de buques, apoyo al rescate de submarinos, operaciones de búsqueda bajo el agua, protección del patrimonio arqueológico sumergido y otras operaciones marítimas especializadas.
Entre sus capacidades se incluyen instalaciones hiperbáricas utilizadas para formación y para el tratamiento de determinadas lesiones relacionadas con el buceo.
El centro ha desempeñado durante décadas un papel importante en las actividades de buceo de la Armada Española y cuenta con personal especializado en buceo, medicina, ingeniería y apoyo técnico.
La naturaleza de su trabajo hace que el accidente del 16 de septiembre tenga una relevancia particular, especialmente mientras los investigadores intentan determinar qué ocurrió durante un ejercicio militar realizado en un entorno controlado.
¿Qué está confirmado y qué sigue sin confirmarse?
Varios hechos están establecidos mediante información de la Armada o fuentes vinculadas al Ministerio de Defensa.
Al menos ocho miembros de la Armada Española resultaron heridos el 16 de septiembre.
Cuatro necesitaron posteriormente atención en unidades de cuidados intensivos.
Cuatro de los ocho heridos comunicados oficialmente habían recibido el alta para el 18 de septiembre.
La Armada abrió una investigación sobre el accidente.
La investigación publicada por Infobae el 22 de septiembre añade un conjunto considerable de afirmaciones que aún no han sido confirmadas independientemente por la Armada.
Entre ellas se encuentran un total de 12 personas afectadas, diez hospitalizaciones, cuatro oficiales en estado extremadamente grave, la secuencia detallada en la que varios buzos habrían perdido el conocimiento o desarrollado dificultades respiratorias uno tras otro, una posible contaminación relacionada con el sistema de refrigeración de la piscina, la presencia de coágulos sanguíneos, detalles sobre lesiones neurológicas y acusaciones de obstáculos a la investigación judicial.
La apertura de diligencias judiciales militares también fue informada por Infobae citando fuentes judiciales.
Siguen existiendo numerosas preguntas importantes sin respuesta.
Los investigadores no han identificado públicamente ningún contaminante concreto.
No se ha establecido ninguna concentración ni una vía de exposición.
No se sabe si el propio gas respirable estaba contaminado.
No se ha confirmado una avería del sistema de refrigeración.
No está establecido que el mantenimiento haya desempeñado algún papel.
El mecanismo fisiológico exacto responsable de las lesiones sigue siendo desconocido.
Tampoco se ha explicado la diferencia entre los ocho heridos anunciados por la Armada y las 12 personas que Infobae afirma que se vieron afectadas.
La relación entre el ejercicio en la piscina y el complejo hiperbárico también necesita una mayor aclaración.
Hasta que se publiquen conclusiones oficiales, la contaminación, un fallo de equipos, el síndrome de inmersión, una lesión relacionada con la presión, problemas de mantenimiento u otro mecanismo deben seguir considerándose hipótesis bajo investigación, y no causas establecidas.
Historia en desarrollo: Diventures continuará actualizando este artículo a medida que la Armada Española, el Ministerio de Defensa, las autoridades judiciales militares, los hospitales u otras fuentes oficiales publiquen información confirmada sobre el estado de las personas afectadas y la causa del accidente del 16 de septiembre.
Sources: Europa Press, Puente de Mando, Democrata
Directora de Operaciones y Marketing de Diventures, posee una certificación de buceadora avanzada y escribe artículos destacados tanto para el sitio web como para las publicaciones digitales. Contribuye a cada paso del proceso con su creatividad y capacidad organizativa.







