Las autoridades italianas han abierto una investigación sobre la muerte de un buceador recreativo al que encontraron con graves lesiones en la cabeza tras una inmersión en el Área Marina Protegida de Punta Campanella, en la península de Sorrento, en Italia. Los investigadores están analizando si las lesiones podrían deberse al contacto con una embarcación que pasaba por allí, aunque todavía no se ha confirmado la causa oficial de la muerte.
El buceador, identificado por los medios italianos como Luigi Belardo, de 54 años, desapareció durante una inmersión recreativa organizada cerca de Marina di Puolo, situada entre Sorrento y Massa Lubrense, el 12 de julio de 2026. Estaba buceando con un grupo al que prestaba apoyo un centro de buceo con sede en Castellammare di Stabia.
Cuando el resto del grupo salió a la superficie al terminar la inmersión, Belardo no regresó con ellos. Se puso en marcha una búsqueda de inmediato, en la que participaron otros buceadores y la Guardia Costera italiana. Los equipos de búsqueda encontraron su cuerpo unas dos horas más tarde, a una profundidad de unos 30 metros.
Se está investigando la causa de la muerte
La fiscalía ha ordenado una autopsia para determinar la causa exacta de la muerte. Según informan los medios italianos, los investigadores han observado lesiones importantes en la cabeza y están valorando si estas podrían deberse al contacto con la hélice de una embarcación. Las autoridades no han confirmado que hubiera ninguna embarcación implicada en el incidente y han declarado que siguen barajando otras hipótesis, incluida la posibilidad de que Belardo sufriera una emergencia médica antes de sufrir las lesiones. Las autoridades han destacado que no se ha llegado a ninguna conclusión a la espera de los resultados forenses.
Un destino de buceo muy popular, pero muy concurrido
El Área Marina Protegida de Punta Campanella se encuentra en el extremo occidental de la península de Sorrento, donde la bahía de Nápoles se une con el golfo de Salerno. La reserva es famosa por sus cuevas submarinas, sus yacimientos arqueológicos y su fauna marina mediterránea, lo que la convierte en uno de los destinos de buceo más visitados de Italia.
Durante los meses de mayor afluencia del verano, esas mismas aguas registran un intenso tráfico de embarcaciones recreativas, con barcos de buceo, embarcaciones privadas y embarcaciones turísticas que suelen navegar cerca de los puntos de buceo establecidos. Aunque aún no se ha confirmado que ninguna embarcación haya estado implicada en este incidente, el hecho de que se esté investigando la posibilidad de que las lesiones estén relacionadas con la hélice ha vuelto a poner de relieve los riesgos que supone que los buceadores y el tráfico náutico compartan las mismas aguas costeras.
Un riesgo conocido en el buceo costero
Las colisiones entre embarcaciones y buceadores son relativamente poco frecuentes, pero siguen siendo uno de los peligros más graves en las zonas costeras con mucha actividad de buceo. Por lo general, se recomienda a los buceadores que utilicen boyas de señalización de superficie de acción retardada (DSMB) cuando sea necesario, que enarbolen banderas de buceo reconocidas y que salgan a la superficie con precaución en zonas con tráfico marítimo. Por su parte, se espera que los patrones de embarcaciones respeten las restricciones de navegación cerca de los puntos de buceo conocidos y mantengan una velocidad segura en las zonas donde pueda haber buceadores.
A medida que avance la investigación, se determinará si alguno de estos factores influyó en la muerte de Belardo. Se espera que las autoridades den a conocer más datos una vez que se hayan completado la autopsia y los análisis forenses.
Fuente: IL MATTINO
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