Un antiguo “cementerio de tiburones” revela un mar perdido bajo el desierto occidental de Egipto
Los dientes fósiles de tiburón descubiertos en la meseta de Abu Tartur, en Egipto, han revelado la existencia de cinco especies de tiburones extintas y han aportado nuevas pruebas de la diversidad del ecosistema marino que en su día cubría parte de lo que hoy es el Desierto Occidental.
Un paisaje que ahora está dominado por el desierto se encontraba en su día bajo un mar tropical habitado por tiburones y otros animales marinos.
Un nuevo estudio paleontológico ha identificado dientes fósiles que pertenecen al menos a cinco especies extintas de tiburones lamniformes, hallados en la meseta de Abu Tartur, en el desierto occidental de Egipto, lo que ofrece a los investigadores una nueva perspectiva sobre los ecosistemas marinos que existían en el norte de África durante el Cretácico Superior.
La investigación la dirigió Tarek Yassin y en ella participaron Jorge D. Carrillo Briceño, René Kindlimann, Alhussein Ibrahim y Mohamed K. AbdelGawad. El estudio se publicó en línea en la revista científica «Cretaceous Research» el 18 de agosto de 2026.
Los investigadores titularon su artículo «Cementerio de tiburones egipcio: nuevo conjunto de tiburones lamniformes del Cretácico Superior procedente de la Formación Duwi, en la zona de Abu Tartur, en el desierto del suroeste de Egipto».

Catorce dientes revelan la existencia de cinco especies de tiburones
Los investigadores recogieron 14 dientes fósiles de tiburón aislados de yacimientos de fosfato en el sector de Maghrabi Liffiya, en la meseta de Abu Tartur.
Los fósiles proceden de la Formación Duwi, una unidad geológica que data del Campaniense, una etapa del Cretácico Superior. Según el estudio, estos yacimientos se formaron en un entorno marino tropical.
El análisis de los dientes permitió identificar cinco especies extintas de tiburones lamniformes:
Cretalamna cf. maroccana

Scapanorhynchus cf. raphiodon

Serratolamna cf. serrata

Squalicorax bassanii

Squalicorax pristodontus

Las cinco especies se han registrado por primera vez en la zona de Abu Tartur. Se han registrado por primera vez en la zona de Abu Tartur.
El estudio también señala que Serratolamna cf. serrata y Squalicorax bassanii son los primeros hallazgos fósiles conocidos de estas especies en Egipto.
Uno de los especímenes más importantes se clasificó como Scapanorhynchus cf. raphiodon. Los investigadores afirman que podría tratarse del primer registro de este tiburón en África y, posiblemente, de su aparición más temprana conocida en el registro fósil.
Sin embargo, los científicos se muestran cautelosos respecto a esa identificación. Afirman que se necesitarían más especímenes y una futura revisión taxonómica antes de que la clasificación pueda considerarse más segura.
¿Por qué se conservan los dientes de tiburón?
Los hallazgos de tiburones fósiles suelen estar dominados por los dientes, ya que los esqueletos de los tiburones están compuestos principalmente por cartílago en lugar de hueso.
El cartílago no suele fosilizarse tan fácilmente como el material esquelético mineralizado, mientras que los dientes de tiburón son muy resistentes y pueden conservarse en los sedimentos durante millones de años.
Para los paleontólogos, la forma, los bordes cortantes, las cúspides y otras características de los dientes fósiles pueden, por lo tanto, ofrecer pistas importantes sobre los tiburones que en su día habitaron un antiguo entorno marino.
Los especímenes de Abu Tartur presentan una variación considerable, lo que refleja la existencia de varias formas diferentes de tiburones que vivían en el ecosistema más amplio que representan esos yacimientos.

El desierto de Egipto fue en su día un mar tropical
Quizá lo más llamativo de este descubrimiento no sean simplemente los tiburones en sí, sino el entorno en el que vivían.
Hoy en día, Abu Tartur se encuentra en el árido Desierto Occidental de Egipto, entre los oasis de Dakhla y Kharga.
Sin embargo, durante el Cretácico Superior, el panorama geológico era totalmente diferente.
La Formación Duwi representa un periodo en el que las condiciones marinas se extendían por algunas zonas de Egipto. Sus yacimientos de fosfato conservan restos de antiguos vertebrados marinos y proporcionan a los científicos información sobre los ecosistemas que habitaban la región cuando el agua del mar cubría zonas que hoy se encuentran muy en el interior.
Los investigadores interpretan este conjunto de tiburones como una prueba de que existía un ecosistema marino rico en nutrientes y muy productivo, asociado a un entorno de plataforma continental fosfogénico.
La acumulación de fósiles también podría corresponder a animales de distintos nichos ecológicos y de diferentes momentos en el tiempo, en lugar de a una única comunidad conservada en un solo instante.
¿Era de verdad un cementerio de tiburones?
A pesar del término que aparece en el título del estudio, este hallazgo no debería interpretarse como una prueba de que un gran grupo de tiburones muriera a la vez en un único suceso catastrófico.
Los fósiles son dientes sueltos que se han recogido de capas de fosfato.
Los investigadores explican que estos yacimientos representan un corte geológico condensado en el que se acumuló material biológico durante períodos de sedimentación relativamente baja. Por lo tanto, en un mismo yacimiento podrían concentrarse fósiles de diferentes épocas y, posiblemente, de diferentes hábitats.
En otras palabras, el «cementerio de tiburones» ofrece un registro de la diversidad de tiburones en un antiguo entorno marino, en lugar de ser una prueba de una mortandad masiva de tiburones.
El récord de tiburones de Abu Tartur sigue aumentando
Este último descubrimiento se basa en investigaciones anteriores realizadas en la misma zona.
Un estudio anterior de Yassin y sus colegas documentó 49 dientes de tiburón aislados de la Formación Duwi e identificó otros dos tiburones lamniformes: Scapanorhynchus cf. rapax y Cretoxyrhina cf. mantelli.
En conjunto, los estudios muestran que Abu Tartur albergaba una comunidad notablemente diversa de tiburones lamniformes durante el Cretácico Superior.
Esta nueva investigación amplía ese registro con cinco taxones más de la zona y aporta pruebas importantes para que los científicos entiendan mejor la diversidad de tiburones en los antiguos mares tropicales del norte de África.
Un mundo marino bajo el desierto
Este hallazgo nos recuerda una vez más lo mucho que pueden cambiar los entornos marinos a lo largo del tiempo geológico.
Donde ahora se extiende el desierto occidental de Egipto, antes los tiburones nadaban por aguas tropicales junto a otros organismos marinos.
Sus dientes, conservados en depósitos de fosfato durante decenas de millones de años, están ayudando ahora a los investigadores a reconstruir un ecosistema desaparecido y a entender mejor la historia evolutiva y geográfica de los tiburones en África.
Para los científicos que estudian la vida marina antigua, Abu Tartur está demostrando ser mucho más que una meseta desértica. Bajo su superficie se esconde el testimonio de un Egipto muy diferente, uno que no fue moldeado por la arena, sino por el mar.
Fuentes
Mohsen Nabil es el fundador y redactor jefe de la revista Diventures. Ingeniero mecánico e instructor de buceo con base en el Mar Rojo, escribe sobre seguridad en el buceo, conservación marina, exploración submarina y avances en la industria mundial del buceo. A través de la revista Diventures, trabaja para conectar a buceadores, científicos y defensores de los océanos, promoviendo al mismo tiempo el buceo responsable y la protección de los océanos.







