Un pescador submarino de 31 años ha sido rescatado con vida tras pasar 15 días atrapado en un remoto sistema de cuevas submarinas en México, donde sobrevivió en la oscuridad hasta que unos buzos especialistas en espeleología llegaron a la cámara en la que se había refugiado.
Erasto Crisanto Valdez desapareció el 23 de julio mientras pescaba con su padre cerca de San Francisco La Paz, en la región de Uxpanapa, cerca de la frontera entre los estados mexicanos de Veracruz y Oaxaca.
Según las informaciones posteriores al rescate, Valdez se metió en el agua con una pequeña botella de oxígeno y un arpón. Al parecer, siguió a un róbalo, conocido comúnmente como «snook común», hasta el sistema de cuevas, pero no pudo encontrar el camino de vuelta.
Al principio, su padre intentó localizarlo antes de avisar a los demás. Después, se sumaron a la búsqueda vecinos, familiares, personal de protección civil y buzos de la Armada de México.
A pesar de todo el esfuerzo que se hizo, Valdez seguía desaparecido.
La búsqueda se convierte en una misión de rescate
A medida que pasaban los días sin que lo encontraran, las esperanzas de que Valdez pudiera seguir con vida se fueron desvaneciendo.
Al final, se incorporaron a la operación buceadores de cuevas con experiencia, entre ellos el instructor estadounidense de buceo en cuevas Harry Gust y Rosalino «Rosso» Rivera.
Más tarde, Gust publicó su propio relato de la operación, en el que decía que, para cuando se incorporó al proyecto, la misión se le había presentado como una recuperación de cadáveres y no como un rescate.
La cueva planteaba retos importantes. Según Gust, la visibilidad era inferior a un metro en algunos puntos, mientras que las formaciones rocosas afiladas suponían un peligro adicional para los buceadores y sus guías. Además, el sistema no se había explorado y, al parecer, tampoco estaba cartografiado.
Durante su primera búsqueda, Gust probó varias estrategias antes de encontrar una pequeña botella de Spare Air a unos 100 metros dentro de la cueva.
El hallazgo dio una pista sobre la ruta que podría haber seguido Valdez.
Gust terminó entonces la inmersión y volvió al día siguiente para seguir buscando.
Una voz desde el interior de la cueva
Durante la segunda exploración, Gust llegó a una gran zona seca conectada con el pasadizo inundado de la cueva.
Llamó para ver si había alguien dentro.
Alguien respondió.
Valdez estaba vivo.
Llevaba 15 días refugiado en la parte de la cueva donde había aire, a solo unos 10 metros de donde Gust había salido del pasadizo inundado.
Gust volvió a la superficie para informar al equipo de rescate y preparar un plan de evacuación con Rivera.
La operación seguía siendo peligrosa. Valdez llevaba más de dos semanas bajo tierra y, según se informa, estaba gravemente deshidratado y desnutrido. Además, los rescatadores tuvieron que sacarlo a través de unos 100 metros de cueva inundada con muy poca visibilidad.
Hubo un factor que les ayudó. Valdez ya tenía experiencia respirando con un regulador de buceo y usando una máscara.
Gust y Rivera volvieron a la sala, donde Rivera cruzó la zona seca para llegar hasta Valdez y le ayudó a llegar hasta el agua.
Los tres empezaron entonces el camino de salida de la cueva, con Valdez respirando del cilindro de Rivera.
Llegaron sin problemas hasta la entrada, donde el equipo de rescate de superficie se hizo cargo de la situación.
La extracción se completó el 7 de agosto.
A Valdez lo llevaron en camilla hasta una ambulancia y lo trasladaron al hospital. Según los informes, presentaba deshidratación y desnutrición, pero más tarde se supo que se estaba recuperando junto a su familia.
¿Cómo consiguió sobrevivir durante 15 días?
Parece que la supervivencia de Valdez dependió de que llegara a una zona bastante grande llena de aire más allá del pasadizo sumergido.
Gust contó que encontró una cueva seca en la que había un pequeño río con agua que corría. Esto podría haberle dado a Valdez acceso al agua durante el tiempo que pasó bajo tierra.
Valdez dijo más tarde que se pasaba el tiempo durmiendo, rezando y bebiendo agua.
Al no tener luz natural ni ninguna referencia externa para medir el paso de los días, al parecer creía que llevaba atrapado solo unos tres días.
El día que lo encontraron, Valdez dijo que oyó burbujas y vio una luz antes de oír a Gust llamando desde la cámara.
Informes contradictorios sobre el rescate
Algunos de los primeros informes contenían datos contradictorios sobre quién había localizado a Valdez y a qué profundidad dentro de la cueva lo habían encontrado.
Más tarde, Gust publicó su relato, en parte para aclarar esas discrepancias.
Los informes describían la ubicación de formas distintas: a 65, 80, 100 o incluso 120 metros de profundidad. Sin embargo, la descripción de Gust indica que la cifra de unos 100 metros se refería a la distancia recorrida dentro de la cueva, en lugar de a la profundidad vertical por debajo de la superficie.
Su relato también indica que Gust localizó a Valdez y que él y Rivera llevaron a cabo la extracción submarina, mientras que otros buceadores, las autoridades locales, los organismos gubernamentales y el personal de superficie colaboraron en la operación general de búsqueda y rescate.
La configuración y las dimensiones exactas de este sistema de cuevas aún sin explorar no se han documentado de forma independiente.
Lo que queda claro a partir de los relatos disponibles es que Valdez se adentró en un entorno submarino con techo sin haber recibido, al parecer, formación en buceo en cuevas, no pudo encontrar la salida y sobrevivió más de dos semanas tras llegar a una cámara llena de aire.
Su hallazgo final convirtió lo que los equipos de rescate pensaban que iba a ser una operación de recuperación en un rescate extraordinariamente exitoso.
Fuente: Harry Gust, buceador de cuevas







